¿Cómo ilustrar una fobia?

Ilustrofobia |KAFETERA

ILUSTROFOBIA

A.A.V.V.

Ilustrador: Javi de Castro

Prólogo: Bouman

España – Ed. Underbrain Books, Marzo 2014 – 48 pp.

Venta del libro

Este es un libro tan bello como interesante. Una edición de Ed. Underbrain Books. Una lectura, de formato bolsillo, con 17 microrelatos centrados en los miedos y fobias de varios autores. Un conjunto de distintas experiencias y de extrañas situaciones en las que más de un lector puede sentirse identificado. A su vez, el ilustrador Javi de Castro, muestra un trabajo de fondo. Matices en negro y gris contrastados con el blanco impoluto; la parte que ilustra la fobia de cada relato. Desde miedos infantiles hasta fobias dignas de la sociedad moderna cuyos protagonistas conviven a diario.

Leyendo este libro, el mismo lector se presta a indagar en sus propios miedos. ¿Cuál es el tuyo?_ me preguntaba constantemente mientras leía. ¿De qué tenías miedo cuando eras niña?

Es aquí donde me solidarizo y dejando que este libro me inspire, me lanzo a desvelar uno de mis miedos.

El pasillo

Es curiosa la arquitectura que presenta la ciudad de Barcelona. En casi todas sus casas, suele haber un pasillo. Oscuro, largo y dándo paso a distintas habitaciones. Sin luz, a no ser que dejes abiertas las puertas de sus habitaciones, y cierto es, que no todas disponen de suficiente iluminación. Pasillos estancados que al anochecer se vuelven tenebrosos.

Llega la hora de ir a dormir. Mi cuarto está al final; el último de todos. Me dispongo a cruzar ese largo recorrido con valentía. Me quedo quieta en su inicio; en el punto de partida. Miro hacia el infinito, cojo aire y marco mi meta. Fijamente mis ojos se clavan en mi destino. Me mentalizo. Es importante no apartar la mirada. Si me distraigo mi mente se apoderará de mi. Perderé el control.

Deslizo mis manos sobre la pared; rozando con suavidad la pintura rugosa. Busco el interruptor para prender la luz. Sin duda, la iluminación es vida; es una necesidad para poder respirar. ¿Cómo? ¡Mierda! No puede ser, se ha fundido la bombilla. No me lo puedo creer. Dudo por unos segundos mientras trago saliva. Mi mente se distrae por unos segundo pero trato de centrarme con tal de evitar cualquier distorsión de la realidad. Vuelvo a armarme de valor y, tras sentir el sudor frío, doy el primer paso sin pensar. Vuelvo a fijar mi mirada en la puerta de mi cuarto mientras mi pasos siguen avanzando. Noto como mi pulso se va acelerando y mis pasos siguen el ritmo de mi corazón. Cada vez avanzo más rápido y tan sólo me queda pasar de largo la última habitación; la que queda a mi derecha. Veo de reojo que la puerta está abierta. ¡Maldición! Observo un resplandor que proviene desde dentro… ¡No mires! Pienso dentro de mi. ¡Sigue avanzando!¡Corre! Pero ya es tarde. Mi mente ya se distrajo… y tan sólo en el momento en que paso de largo la entrada siento como una extraña extremidad, algo semejante a un brazo, rodea mi cintura, me atrapa y me arrastra hacia el interior de la habitación. 10 segundos pasan en el más completo silencio. Me atrevo a respirar y me siento envuelta de algo peludo y viscoso. Rodeada por algo extraño que me paraliza y que me aterroriza. Como todo aquello que nos es desconocido. Quieta y callada permanezco en esa habitación esperando sobrevivir hasta el amanecer.

Si el pasillo era oscuro ahora todo son tinieblas. Silencio absoluto.
Mi fobia | KAFETERA

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